
Hoteles y Airbnb
Revisa la habitación al llegar, antes de deshacer la maleta.
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Cámaras ocultas, micrófonos y rastreadores GPS: este detector los encuentra en minutos. Lo enciendes, recorres la habitación y las luces te dicen dónde mirar. Nada más.
Envío rápido · Devolución en 30 días · Pago seguro

Se esconden en detectores de humo, cargadores, relojes despertadores y marcos de fotos. Y un rastreador GPS cabe debajo del asiento de tu coche sin que lo notes.
Cada vez más viajeros denuncian cámaras escondidas en apartamentos turísticos y hoteles.
Una minicámara con wifi cuesta menos que una cena. Cualquiera puede comprarla.
Una pasada por la habitación al llegar y te quedas tranquilo toda la estancia.
Un botón, tres modos y unas luces. No hay que instalar nada ni entender de tecnología.
Las tres formas en que te pueden estar vigilando, cubiertas por un aparato del tamaño de un bolígrafo.
El filtro rojo y la luz infrarroja hacen brillar cualquier lente escondida, aunque esté apagada.
Detecta los micrófonos que transmiten sonido sin que nadie te haya avisado.
Wi-Fi, radiofrecuencia y Bluetooth: las luces suben cuanto más cerca estás del emisor.
Encuentra localizadores y campos magnéticos escondidos en coches, maletas o bolsos.
No necesitas app, ni wifi, ni saber de tecnología. Si sabes encender una linterna, sabes usar esto.

Mantén pulsado el botón de encendido dos segundos. Se ilumina la barra de luces y ya está listo.
Un toque en el botón de modo para pasar de cámaras a señales inalámbricas o a rastreadores GPS.
Pásalo despacio por enchufes, espejos, detectores de humo, debajo de los muebles y del asiento del coche.
Verde: nada. Amarillo y naranja: te acercas. Rojo: hay algo ahí y merece que lo revises.
Cada vez que llegas a un sitio nuevo, cinco minutos de revisión te devuelven la tranquilidad.

Revisa la habitación al llegar, antes de deshacer la maleta.
Gimnasios, piscinas y probadores: los sitios donde más aparecen.
Comprueba que lo que se habla en la sala se queda en la sala.
Busca rastreadores bajo los asientos, en el parachoques o en tu equipaje.
Viajo cada semana por trabajo y ahora es lo primero que saco de la maleta. En un apartamento encontré un cargador que no era un cargador.
Me daba respeto quedarme sola en apartamentos turísticos. Reviso la habitación en cinco minutos y duermo tranquila.
Pensaba que iba a ser complicado y es un botón. Las luces se entienden solas. Lo llevo siempre en la mochila.
Lo compré para el coche de empresa por si acaso. Se carga con el mismo cable que el móvil y la batería dura muchísimo.
Alquilo mi piso y ahora reviso entre huésped y huésped. Da tranquilidad a las dos partes.
No. Tiene tres botones: encendido, modo y luz. Lo enciendes, eliges qué buscar y pasas el aparato por la habitación. Las luces te avisan solas.
Sí. El modo de luz infrarroja con filtro rojo hace brillar la lente aunque la cámara no esté grabando, porque el reflejo es del cristal, no de la señal.
Aguanta varias sesiones de revisión con una carga. Se recarga por USB-C, con el mismo cable que usas para el móvil.
Sí. Es del tamaño de un bolígrafo grande y va perfectamente en el equipaje de mano.
Ningún detector puede prometer el 100%. Este cubre las tres vías más habituales (lentes, señales inalámbricas y rastreadores) y te da una revisión seria en pocos minutos. Úsalo siempre junto a una inspección visual del sitio.
Tienes 30 días para devolverlo. Escríbenos y te damos las instrucciones sin preguntas incómodas.
Llévalo en la maleta o en la guantera y comprueba cualquier habitación, oficina o coche antes de confiarte.
Devolución en 30 días · Pago seguro · Atención en español
